RUNWAY 2.0: LA NUEVA GENERACIÓN DE ASISTENTES
SIMONE ASHLEY “Amari”
¿Recuerda la reacción que tuvo la primera vez que vio EL DIABLO VISTE A LA MODA?
Enseguida se convirtió en una de mis películas favoritas. La vi muchísimas veces. Es la película ideal para ver cuando estoy sola en casa o con amigos. O ideal para volver a ver cuando simplemente quieres algo que sabes que te va a entretener seguro.
¿Cómo fue ingresar en un mundo tan icónico?
Fue increíble, impresionante. Pero también recuerdo que David dejó muy claro desde el principio que esta secuela es una película con identidad propia, no es una versión actualizada de la primera. Eso me ayudó mucho a abordarla con una mirada y una actitud nueva y actual.
Sin revelar demasiado, ¿qué puede decir sobre su personaje, Amari?
Amari es muy profesional. Aline y yo imaginábamos cómo sería su vida en Manhattan fuera de Runway. Tiene una gran pasión por el mundo en el que trabaja y una gran formación, pero también tiene mucha confianza en sí misma y es muy segura cuando se trata de asistir y proteger a Miranda. Me encanta cómo Aline la presenta. Ella es la voz del público más joven y nuevo, que quizás no se crio con la película original. Runway cambió mucho en los últimos veinte años. La política y las reglas laborales cambiaron, y en Amari vemos a una asistente que ya no se encoge de miedo, sino que, de algún modo, mantiene a Miranda bajo control.
¿Qué cree que dice esta película sobre las generaciones más jóvenes y cómo están transformando los lugares de trabajo?
Creo que estamos en un momento en el que los jóvenes están expresando su voz de una manera mucho más fuerte y clara que antes. Creo que hay una línea muy fina entre creerte más importante que el trabajo y, simplemente, hablar desde el alma, sentir pasión por lo que haces y querer expresarlo.
¿Cómo fue interpretar este papel junto a alguien como Meryl Streep? ¿Cómo desarrollaron la dinámica entre ustedes?
Sentí que toda mi experiencia en el rodaje fue una clase magistral de actuación. Me sentí muy relajada con ella gracias a su amabilidad y generosidad, y fue realmente un honor observar la manera en la que se comporta y cómo trabaja.
¿Cómo fue trabajar con Anne Hathaway y Stanley Tucci?
Me hicieron reír mucho. Annie compartió conmigo su sabiduría y sus consejos, de mujer a mujer, además de las risas. Y Stanley siempre encontraba maneras de hacerme reír. Tengo recuerdos muy entrañables con ambos.
Un instante en Nueva York con Simone Ashley:
Frase favorita de la película original: “¿Acaso te golpeaste la cabeza con el pavimento?” Una fuente de inspiración inesperada para Amari: “Me recomendaron que mirase atentamente a Richard Gere en Gigoló americano”.
Objetos que se llevó del set: Ninguno. “Había un par de zapatos tipo slingback Christian Dior J’Adior frente al escritorio de Amari. En mi talla, negros con detalles blancos y letras. ¡Los quería con toda mi alma! Recuerdo que el departamento de utilería me dijo que podía quedármelos, pero no lo hice. Si alguna vez aparecieran de manera mágica, me los llevaría sin dudarlo”.
CALEB HEARON “Charlie”
¿Recuerda la primera vez que vio EL DIABLO VISTE A LA MODA? ¿Cuál fue su reacción? ¿Tiene alguna frase o momento favorito de la película?
Cuando se estrenó EL DIABLO VISTE A LA MODA, yo era un chico gay de 11 años en Missouri que todavía estaba en el armario, así que… ¡sí, la vi! Y me encantó. Me dieron tantas ganas de vivir en la ciudad de Nueva York que empecé a hacer listas de universidades en Nueva York y sus alrededores. Mi momento favorito fue cuando Nigel le cuenta a Andy cómo era leer Runway cuando era niño. Y mi frase favorita era —y sigue siendo—: “Un millón de chicas matarían por este trabajo”.
Sin revelar demasiado, cuéntenos un poco sobre Charlie, el personaje que interpreta.
Charlie es un amor. Me dio la impresión de que él también leía Runway con una linterna en la cama y que admira mucho a Nigel. Está feliz de estar ahí.
¿Se preparó o investigó para interpretar su personaje?
Unos cuantos años, cuando trabajé como asistente en Chicago mientras empezaba en la comedia. No eran exactamente trabajos en revistas de moda, pero recordé esa etapa de mi vida y me inspiré para interpretar a Charlie. La forma en que te enderezas en la silla y finges estar ocupado cuando pasa tu jefe, cómo cambia tu tono cuando saludas a alguien nuevo, la manera en que Charlie le habla a Amari (su superior más directo) en comparación con otras personas.
¿Cómo fue trabajar con Meryl Streep, Anne Hathaway y Stanley Tucci?
Fue increíble verlos trabajar. No podía creer que estaba cerca de Stan y Meryl cuando interpretaban estos personajes que amé toda la vida. Pasé la mayor parte del tiempo con Anne, y me impresionaron su amabilidad, su preparación, su atención a los detalles, su ética de trabajo y su energía aparentemente inagotable.
Un instante en Nueva York con Caleb Hearon:
Primeros trabajos: Alrededor de un millón. Fui recepcionista, paseé perros, trabajé en ventas en una empresa de calefacción y aire acondicionado, fui camarero, trabajé en las redes sociales freelance para una obra fuera de Broadway sobre Ethel Merman. Lo que se te ocurra. Si pagaban, lo hacía.
Primera gran compra con un buen sueldo: Fui al dentista por primera vez en años porque incluía seguro médico.
Un momento relacionado con la moda que le cambió la vida: Hace unos años tuve el estreno de una película en la que actuaba y quería un traje de Bode, pero no sabía cómo conseguir uno porque no hacen de mi talle. Así que contraté a un diseñador para que me hiciera una réplica, y me sentí muy bien con ese traje. Ahora estoy usando un Bode a medida para el estreno de esta película.
Objetos tomados del set: 1 Quería todas las camisas de Charlie, pero no me llevé ninguna. (Por favor, que alguien me consiga esas camisas). Sí me llevé un bloc de notas de la revista Runway.
HELEN J. SHEN “Jin”
¿Qué le gusta de la película original y por qué cree que se convirtió en un clásico?
La película original tiene muchísimas frases e imágenes emblemáticas, y siempre es reconfortante volver a verla. La secuencia inicial es algo a lo que vuelvo todo el tiempo. La banda sonora sigue funcionando muy bien. Y las actuaciones… es un placer cada vez que Miranda Priestly dice algo. Creo que la combinación de la construcción de ese mundo y las actuaciones le dio a la primera película un carácter imperecedero, y ahora estamos de vuelta en este mundo de tecnicolor y no podríamos estar más entusiasmados.
¿Se preparó o investigó para interpretar su personaje, algo que quizá los espectadores no noten de inmediato, pero que haya influido definitivamente en su interpretación?
Estaba actuando de noche en el musical de Broadway Maybe Happy Ending mientras filmaba esta película durante el día. La mayor diferencia entre ambos personajes era que uno era una persona en la actualidad y el otro era un robot en un futuro imaginado. Aunque las dos obras eran muy diferentes en cuanto a temática, estaba usando la formación en comedia que estaba adquiriendo al hacer teatro cada noche para afinar el aspecto cómico de esta película.
Sin revelar demasiado, ¿qué puede decir sobre Jin, su personaje en la película?
Creo que Runway cambió mucho, pero diría que Jin tiene una cierta ambición que refleja la ambición que tenía Andy cuando era asistente. Y creo que el trabajo en equipo entre ambas ayuda a encontrar una solución creativa a un problema.
Un instante en Nueva York con Helen J. Shen:
Un objeto que le regalaron del set: “Aline Brosh McKenna me dio a escondidas un ejemplar de la revista Runway usado como utilería como regalo de fin de rodaje”.
Objetos que le hubiera gustado llevarse: “Hubiese querido quedarme con un vestido de Gaultier que Jin usa hacia el final de la película, y también con su reloj vintage Casio Baby-G”.
