Harry Potter and the Half-blood Prince (Harry Potter y el Misterio del Príncipe)

Después de aquel mal rato que pudiese hacernos pasar la entrega anterior, se esperaba con ansias un film redentor que nos hiciese olvidar. Pues, después de salir de la sala de cine me sentía mucho mejor. La sensación era de paz y buena onda, porque la cosa no era mala en lo absoluto. Más bien era tonta, pero salvaba comparada con el bodrio antiguo.

Aquí voy ahora con la nota: no es un film maravilloso en lo absoluto, no es grandioso, no es muy bueno y no es bueno. Es sencillamente regular pasando a mediocre. Sólo uno de calificación 5. Fin. Ahora mis razones.


Para empezar tiene los mismos fallos de la anterior, un poco mejor maquillados porque la historia empieza a crecer hacia su desenlace final. Pero los tiene. Demasiada importancia a las relaciones amorosas. ¡Esto no es Twilight! Esto es el jodido Harry Potter con sus amigos los inadaptados sociales. Los chistes son otra vez innecesarios y tontos, por momentos llegan a dar vergüenza ajena.


¿La serie se hace más oscura como tanto dicen? Eso parece, pero entre tanta basura no se puede deducir. Los personajes evolucionan, pero en forma lineal y predecible y el director se olvida de mostrar los detalles que importan. Y otra vez el soundtrack parece el mismo, reciclado. No niego que sea bueno, pero veo cierta falta de imaginación, señores. La muerte de Dumbledore intentó ser más emocional que la tontería que hicieron con Sirius en el film anterior, pero falla.

Y eso es todo, me parece. David Yates sigue dirigiendo deficientemente. Emma Watson vuelve a ser el punto fuerte de este film.


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